CIRCULO DE MEDIANOCHE

Apuntes personales

A finales del 2002 Círculo de Medianoche se presentó en un evento ecologista llamado “El día de la tierra” en el Centro Cultural Islas Malvinas. Por entonces deslumbraron a los presentes con un original show donde los acompañó una banda que también prometía: Grupo Soporte. El recital se efectuó en la sala más pequeña del lugar y para desconcierto de la concurrencia, se habían dispuesto dos escenarios en forma opuesta, cada uno ocupando un lateral del espacio, ambos sombríamente decorados. Grupo Soporte, un grupo de tres guitarristas, introdujo a la audiencia en una especie de post punk sin letra, propuesta por entonces muy novedosa. Concluida su presentación, a espaldas del público, y sin los molestos intermedios habituales entre conjunto y conjunto, comenzaron los primeros acordes de Círculo de Medianoche.

Entre extrañas melodías progresivas, oscuras y espaciales, comenzaron a actuar alrededor de  la banda diferentes personajes aparecidos de la nada. Era medianoche y podía verse un carnicero lanzando tripas, una estilizada muchacha de rojo con una máscara de conejo moviéndose entre la multitud, y muchas luces -en su mayoría azules y rojas- apuntándoles aleatoriamente.

Semejante puesta en escena me hizo pensar en los cuentos de toda esa época fundacional del rock platense que no conocí, de cofrades y redondos bailando en ronda, inmersos en ácidos de botella.

Ni Círculo, ni Grupo Soporte, continuaron tocando por mucho más tiempo, pero ambos grupos fueron en gran parte antecedentes de lo que vendría…


Historia

Círculo de Medianoche se formó aproximadamente en 1995, y tocó hasta principios del 2003. En el primer año, fueron un dúo formado por Guillermo Glenza (o Guillermo 111) en guitarra y Pinky Simón (Verde Moebius) en la lectura de relatos. Esta peculiar formación, sumada a interactivas variaciones escenográficas, los alejaba del común de las bandas. Después de un año de actividad, conocieron en un recital a Natalia Politano (Poli), quien sería su cantante principal, amiga de unas chicas que trabajaban con ellos: “Los conocí tocando dentro de una caverna –recuerda Poli-  fui a ese lugar por unas amigas, Natu y Andre, que les hacían la escenografía”. Natalia, oriunda de un pequeño pueblo de la provincia de 2500 habitantes llamado Oriente, pasó allí su infancia hasta mudarse a Tres Arroyos y finalmente desembocar en La Plata para estudiar diseño en comunicación visual, carrera que abandonó en su último año.

Al tiempo, Poli se encontró con Pinky en una fiesta. Se pusieron a conversar y terminaron escribiendo un cadáver exquisito que se llamó “La ventana de atrás”. Seguido a esto, Pinky se juntó con Guillermo y le pusieron música: “me invitaron a recitarlo, y así me quedé por 7 años”-nos cuenta.

El nombre se debió al horario en que frecuentaba tocar y ensayar con este clan poético-musical. Poli: “Pinky siempre decía que a la noche todo era distinto, era el horario de las brujas, cuando nacían más bebés, la gente estaba más sensible, y todos nosotros pertenecíamos al círculo de medianoche.”

Experimentales

Su formación básica, en forma de cuarteto, disponía a Natalia Politano en bajo y voz principal, a Guillermo Glenza en guitarra y voz, a Sebastián Aristimuño en batería y percusión y a Pinky Simón en guitarra, voz y “demás cosas”. Excepto cuando tocaba el cuerno, esas “demás cosas” eran indescriptibles, latas con cuerdas y mangueras que únicamente se lucían al estar sonando. Pinky, oriundo de Pehuajó, se había convertido en una suerte de luthier, creando sus propios aparatos musicales. Por entonces, y hasta hoy, trabaja en el nosocomio de Melchor Romero, en un taller de arte para los internos donde también desarrolla diferentes instrumentos con los materiales que dispone.

Las composiciones de Círculo, generalmente progresivas, relataban paisajes oscuros sobre diferentes movimientos instrumentales, casi clásicos, pero con guitarras eléctricas. Adicionaban  paulatinamente diferentes improvisaciones, acrecentando aún más su componente experimental.

Sobre el final de la banda, aproximadamente en el último año, Ramón Roa Raffo (Reimon) tocó los teclados junto a ellos. Recuerda: “Tenían una propuesta muy fuerte en lo multimedial, con teatro, video, danza y fotografías, pero lo más importante era la música: terriblemente buena, novedosa, power y sutilísima con pasajes sonoros muy variados. Las letras eran muy poéticas, por momentos luminosas y otros una verdadera temporada en el infierno… ésta es la clave... poesía… Poli tenía una fuerza creativa enorme”.


Teatralidad y grabaciones

En “Rock versión tinta”, una antología de rock platense de los años 90, el periodista Oscar Jalil los describe como “un cuarteto de rock experimental fascinado por recrear la tensión que puede existir en mezclar palabras, sonidos e imágenes”. Justamente, su fascinación, era uno de los factores que mejor lograban trasladar a su audiencia, sumergiéndola en diferentes atmósferas por medio de recursos de iluminación, actorales, representativos o escénicos.

Poli: “Lo teatral era parte del show, así también como pasar videos o la escenografía. Llegamos a ser 20 personas laburando para un show, todo se fue dando, siempre alguien conocía a alguien que hacía algo y las puertas estaban abiertas, todo lo que sumaba estaba bienvenido”

Ramón: “Tenían un montón de colaboradores, entre ellos Piru Capuletto y Mario Borgnia en video (ahora en Travestifea), Eva Noriega, Paula Angeletti en escenografía… Yo los grabé muchas veces durante 3 años, antes grabaron un demo en los estudios mix de Willy Castillo en Gonnet”

Poli: “Grabamos varias cosas, sacamos un par de Eps, cuando estábamos terminando nuestro primer disco, nos separamos…”

Tiempo después, sus integrantes siguieron presentándose como solistas, grabaron algunos temas y se editó un disco de la banda paralela de Pinky, Verde Moebius. Ramón siguió con su banda, Reimon, y Guillermo, bajo el seudónimo de “Guillermo 111” se presentó asiduamente en los ciclos solistas del salón Almafuerte. Tiempo después, Poli, se convirtió en la cantante de Sr Tomate.

El cantante de Grupo Soporte, Chivas, hoy lidera Norma.

Existen muchas grabaciones diferentes sobre Círculo de Medianoche, aunque son pocas las copias y nunca llegaron a Internet. “Arte de Magia” es uno de sus últimos temas, grabados por Ramón Roa Raffo en su estudio hogareño, editado en el cuarto compilado de La revista de Hank.


Federico Valenti