Grupo Mazinger
Ninguno se acuerda con certeza de nada. Al parecer cuatro amigos de Barrio Jardín comienzan a juntarse a ensayar para hacer una banda. Diego Darrigrán en voces y guitarras, Guillermo Ruiz Díaz en bajo, y los hermanos Monsalvo, Gustavo en guitarras y Emiliano en batería. Escuchan Sonic Youth, Yo La Tengo, los Gorriones, Pixies, Embajada Boliviana, etc. Para fines de 1999 y comienzos de 2000 (Y2K) el grupo adopta el nombre Mazinger, y cuando el primer año del siglo XXI se está yendo graban su primer disco. Felices Vacaciones es registrado en una portaestudio por Gastón Olmos. Allí ya está el espíritu de la banda, que bien se resume en su espacio en la página de Laptra Discos: “canciones pop geniales pisadas por una instrumentación irresponsable y trasnochada”.
El disco es corto, free noise pop en un puñado de temas, pero alcanza para delimitar el territorio que va a transitar la banda en su historia. Diego es un compositor letal, con una sensibilidad y un olfato para la lírica muy particular. Capaz de enhebrar las palabras con el hilo dorado de los sueños, como en “Sirena”: “Lluvia de telgopor en mis manos / cayéndose de un cielo agitado / miles de no me han asustado”. Los arreglos de los temas se pueden explicar fácilmente: una guitarra rítmica que lleva la canción con acordes, bajo al tono y guitarras noise con punteos definidos. También hay teclas de casiotone, percusiones y detalles que se podían aportar a la postproducción en las primeras placas de sonido que se usaron para grabar.
En vivo la banda era maciza, caótica pero muy cálida. Tocaron en montones de lugares en La Plata: Alto Bar, la Galería de 5 y 39, la Galería del Terror, en la terraza de un cabaret en 3 y 42, en Johnny B, Basquiat, el Malvinas, en Plaza Italia en la época en que tocaban bandas. Diego recuerda que esos recitales eran casi todos los fines de semana: “con uvita en presentación tipo Cepita (con pajita y todo) y algún que otro flash”.
En el momento en el que el grupo estaba más afilado tocando en vivo, luego de grabar Barras y Estrellas por Siempre, Gustavo abandona la banda para tocar la viola y entra a tocar Javier Sisti Ripoll. Ahí la naturaleza del grupo muta sensiblemente y se torna más avasallante. El ahora Grupo Mazinger tiene más guitarras y todo lo que suena, bien para adelante. Las fechas se suceden y pronto llegan a editar el último disco. Más Allá es grabado en un cuarto a lo largo de dos o tres días en computadora, y las canciones, que no llegan a diez, suenan a hambre de gol.
Poco queda por decir que no pueda encontrarse en el Pox Set, quíntuple disco que abarca toda la producción de la carrera de una banda que abrió las puertas a los actuales grupos que contiene la familia Laptra, y que instaló gran parte del concepto que muchas de sus bandas llevan como insignia: salir del lugar común, el amor por la canción y cierta tendencia al caos.
Félix Sisti Ripoll |