Ahora estoy arriba…
En la segunda edición de “Rock en la terraza” organizado por Radio Provincia hubo humo denso, tributos a los muertos y algo de camaradería. En esta oportunidad las bandas que subieron con sus equipos a la terraza ubicada en 11 y 53 fueron The Hojas Secas, The Falcons y El mató a un policía motorizado.
De la mano de un público selecto, copiado en una extraña lista en la mesa de recepción del edificio, las bandas que promueven la virtud de la independencia tocaron en vivo y luego sus integrantes fueron entrevistados dentro del estudio ya con un clima quieto.
El primer turno fue para The Hojas Secas, la banda de los hermanos Jaubet, quienes apostaron a un momento de movimiento suspicaz para calentar con ayuda del sol en sus espaldas las primeras horas del mediodía. Caracterizados por el pulso The Strokes, los gritos vinieron por el lado de “Pagar los impuestos”, “Estoy en casa solo”, “Nos pasa lo mismo” y la hitera, en consideración de algunos, “Convidé”.
Luego llegaron los engripados The Falcons. Todos con sus sacos y bufandas, pusieron el pecho a esos virus demenciales y mediáticos y relucieron canciones de su primer EP, tales como “Comienza ya” y “Sexy Soe”. Luego de las rutinarias preguntas del conductor, metido también en ese aire libre, los influenciados por el rock inglés apostaron a un tema nuevo de su próxima grabación. Terminada la lista y sus instrumentos desenchufados, la insistencia del vivo radial pudo ante el estornudo y hubo lugar para un bis.
A medida que fueron tocando las bandas la postal era distinta; de frente los músicos, sus instrumentos y los equipos; a sus espaldas, el filo de la terraza con un paredón gris de aproximadamente dos metros de altura. Del lado de la izquierda el sonido y un sucucho para el público presente; del lado derecho la imagen de la torre clásica de la radio (con todos sus detalles arquitectónicos incluidos) y algunos otros sucuchos. Y lo extrasensorial, la gente pasando por la vereda, escuchando la música, pero sin poder ver lo que allí ocurría.
Dos bandas en vivo en correlación con sus reportajes fuera y dentro del estudio y llegó el turno para El mató a un policía motorizado. Ya con cambio de conductor serio a conductora de bellos rizos y cachetes colorados, los comandados por Santiago Motorizado le dieron cierre al principio de la tarde. Alrededor de las 15:30 se ajustó el sonido, con la guitarra de Niño elefante improvisando algunos acordes de La patrulla espacial; un platense atento exclamó “Malditas influencias platenses” y todo OK, el comienzo del show.
Sin parar hicieron “Chica rutera” y “El día del huracán”. Como si todo estuviera planeado, mientras el Chango pronunciaba el Apocalipsis del “Día de los muertos” (último disco de estudio de la banda que cierra su trilogía), el cielo profundamente celeste se inundó de humo denso y negro, señal de la protesta social de algún sector maltratado. Las bombas explotaron y el recital siguió con “Amigo piedra” y “Vienen bajando”. Ese olor a goma quemada propuso lenguas de fuego en el cielo para establecer esa conexión en vivo, ya practicada varias veces con “Noche de los muertos”.
Un mediodía distinto para el agite de esa hora semanal en donde todos piensan en sus papeles y destierran sus sonidos. Algunas preguntas brevemente respondidas por Santiago y un pedido especial por todo el equipo entero de la radio: “Mi próximo movimiento”. Cielo oscuro, música escondida por una torre medieval y todos arriba de una terraza en busca de algún rifle para acompañar las bombas y el rock.
Facundo Arroyo.
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