The Falcons EP


Luego de unos cuantos años en la escena del under rock platense, The Falcons lanza a las calles su primer EP, conglomerando las producciones embrionarias de su etapa inicial. El paso del tiempo se marca a fuego en cinco canciones -y un dance mix- en las que logran plasmar una excelente performance de estudio y madurez musical.

En el primer ejemplar, Soy Libre, “activan una bomba nuclear” bajo un ritmo semi-punk que vibra por rápidas baterías; gruesas líneas de bajos, y cortes de tiempo. La voz de tribuna, por debajo de los instrumentos, mantiene un cierto caos general que se agrava con acordes y punteos rabiosos de guitarras; y fluye a la vez, por coros desfachatados. 

La constante se prolonga en relación a los cortes rítmicos de Sexy Zoe, sumado a distorsiones aisladas; voces despectivas en cámara; y un ir y venir de aspereza, escalas y climas, que explotan hasta disiparse.  

Invitan a la pista de baile en Comienza Ya!; regida por una base bombo, redoblante y hi hat; sutiles efectos electrónicos; afinados coros agudos que custodian una voz desdeñosa; y bajos marcados en barridas precisas. Se destaca una guitarra escolta, que brilla en los puentes solventes de la canción.

Disminuyen decibeles en Las cosas que cantas: lentas melodías que desembocan en distintos tramos. Estos  cambios de rumbo dan la sensación de que se encajan dos canciones dentro de una. Primero ronda la tranquilidad de una voz medida, coros de iglesia y arreglos cálidos; suben las distorsiones en el estribillo. Después vuelven la calma y el desorden, hasta que la entrada de una guitarra, anuncia el fin de la balada.

Retorna la fluidez del ritmo marcado por parches, platos y guitarras un tanto funkies. En Dispuesto a girar, las voces y coros en congruencia, los bajos machacados que cortan el tiempo, y los riffs, mantienen una linealidad que sólo se exalta con el ingreso de una primera viola en quintas. De esta manera, y sin pasar los límites de lo goloso, termina de llenar la estructura de la canción.

A modo de bonus final, Comienza ya! versión dance mix, muestra la distensión de estos cinco muchachos, que se tomaron su tiempo para toquetear las voces con la consola, hacer unas cuantas tomas de guitarras, y trabajar sobre programaciones y efectos electrónicos.

Mientras The Falcons se prepara para meterse nuevamente en un estudio de grabación, queda en circulación este material que por sus cualidades de sonido, estructuras, arreglos y ritmos, podría catalogarse como cualquiera editado a fines de los 90ts, en Gran Bretaña (salvando las distancias y las Islas Malvinas).       

 

Marcos Abelleira