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107 faunos - 107 faunos
Laptra
107 faunos se presentan a sí mismos con mucha precisión y delicadeza. Esta primera entrega homónima está compuesta de 13 relatos, fragmentos, plagados de imágenes urbanas. La primer frase del disco ya nos remite a “El Cuadrado” (haciendo referencia a La Plata, ciudad de donde provienen estos faunos, y que tiene la característica de estar urbanísticamente diseñada, formando un perfecto cuadrante). Pero esta diagramación tan perfecta y que pareciera atraparnos casi sin escapatoria, puede que haya sido lo que ayudó a desarrollar su capacidad para viajar con la mente.
En una primera escucha parecen casi naturalistas, sujetos determinados por el medio en que viven. Pero no, los ambientes que nos describen, y en los que nos sumergen, aunque de hecho tengan una gran influencia sobre ellos, al mismo tiempo les permiten, imaginar otras posibilidades.
Plagado de imágenes urbanas he dicho, pero esto no le quita una enorme porción de fantasía. A los faunos les gusta soñar y volar. Viajar en helicópteros, o a las profundidades marinas desde donde emergen envolviéndonos con una melodiosa y sutil balada dada a llamar Calamar Gigante Nº 8. Nos trasladan a lugares remotos en el tiempo donde aún rigen los enormes saurios. Sueñan con una nueva dinámica en el infinito, de vacaciones, con ideas proyectadas hacia del futuro. Imaginan llenar los árboles con micrófonos… ¿no estaría buenísimo, sentir el sonido de la inmensidad de los gigantescos árboles?
La tercer canción es mi preferida. Pequeña Honduras es animada y efervescente en extremo. Indicada para recorrer cualquier lugar con los auriculares puestos. Con percusiones alentadoras y alentadas por unas guitarras suaves e intensas. Además es la única donde se grita explícitamente al amor y donde el cielo es azul. (Sueno cursi, sí, pero me gusta que así sea). Vacaciones está en el segundo puesto. También enérgica y dinámica con arreglos y sonidos de fondo que no son fondo sino que están ahí, palpables, en armonía con las otras ejecuciones que conforman la pieza.
Lo bueno es que el disco nunca baja. Suele pasar que un disco arranca con todo y a la mitad aburre un poco. En los mejores de los casos vuelve a remontar hacia el final, a modo de despedida, pero este no es el caso de los faunos, que con sutileza nos mantienen alertas desde el principio hasta el final.
Entre los muchos invitados que participaron en la producción hay uno que recita una especie de manifiesto faunístico: Francisco Maturana, (ex director técnico de Gimnasia y Esgrima La Plata y del seleccionado colombiano de fútbol) grabó la voz en Nenes de Mamá. Declaración de principios donde autodefiniéndose como nenes de mamá aseguran estar dispuestos a todo. Con tiempo y locura. Van a cumplir sus sueños.
En cuanto a la presentación del disco, es impecable. Cinco son los dibujos a cargo del baterista y diseñador Gastón Olmos. Colores suaves y vivos al mismo tiempo dan forma a personajes de fantasía con muy buen gusto al vestir. El arte está en perfecto equilibrio con su contenido. Con un sonido acertado, donde resaltan los detalles y en conjunto forman un todo bien logrado.
La propuesta de los faunos es impecable. Altamente recomendada.
María Soledad Kury. |
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