Entre California y Tucumán
Ellos sostienen que están “más cerca del conurbano bonaerense que de Palermo o del apocalipsis que de salir de joda”. Bajo esta perspectiva los Crema del cielo se meten a grabar por estos días de diciembre en los estudios Panda, lo que será su segundo larga duración: Espíritu de clase.
Como lo afirman los hermanos Gabriel y Daniel Rulli: “el disco con un poco de ironía y sarcasmo reivindicará todas esas cosas que a la gente le molesta, dado que este año nos despertó un profundo odio por la clase media racista y descerebrada”. Este guiño ideológico ya está representado en el EP adelanto lanzado a fines del pasado noviembre con las canciones Playa Negra, Abc y Demonios que sintetizan de alguna manera, lo que será el producto final.
Desde el plano musical Gabriel, más conocido como Boya, dice que “Crema está más desprejuiciada y pulida. Quizás algunos temas años atrás no los hubiésemos tocado por blandos o californianos. Por eso este disco musicalmente es más amplio y uniforme que el primero, ya que la banda adquirió mas identidad con el tiempo”. Para Daniel “no será totalmente distinto, no hay quiebre, pero si una vuelta de tuerca dada por la experiencia; diferente a lo que veníamos haciendo aunque va a ser muy Crema”, dice convincente como la Argentina de Bielsa en las eliminatorias 2002.
Bajo un exhaustivo plan de trabajo dirigido por el productor Gualberto de Orta, Boya reconoce que “se laburó más fino con las canciones, letras y arreglos por parte de todos. Hubo mucho aporte en la sala y hasta ensayos sólo de voces.” ¿Cómo los Beatles de la segunda época? pregunto, y Daniel responde risueño: “como los monguis” (por los Zombies) y luego agrega: “igual a la barba de Paul la tenemos” (por el laucha, bajista de la banda).
Hoy Crema del Cielo no estaría metiéndose en los estudios ubicados en Santa Rita (Floresta) si no fuese por la venta de un metegol que estaba terminando con los ensayos y la propia vida de sus integrantes. “Me tuve que poner la gorra” dice Boya mirando serio al resto del grupo. Sentado en un ampli Fernando no se contiene y exclama: “¡sabés cómo estaba jugando!, ¡si había un campeonato mundial salíamos campeones!”. Boya replica levantando la voz: “O vamos a tocar o me dedico a otra cosa les tuve que decir. Esto era un quilombo antes”. Continúa un rato la puja. Mejor no involucrarse…
A mediados de marzo Espíritu de Clase estará circulando entre manos, equipos de audio, disquerías, radios y otros ambientes que conforman el mundo del rock. Los Crema esperan que el disco guste a la humanidad y a la vez tocar un poco más en Buenos Aires. Como buenos negros de alma también desean salud para Sandro y que entreguen su corazón a las nenas así pueden venerarlo.
www.myspace.com/cremacielo
Marcos Abelleira
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