Krap: Hoy el punk, mañana el mundo
La brevedad de sus temas, la potencia de su sonido, lo concreto de sus letras: todos los elementos punk setentosos se combinan en esta banda, donde también converge una vía férrea de una de las décadas más influenciantes de la historia del rock: los noventa. Casi convencido de que al menos tres de sus cuatro integrantes han pasado cinco o seis años de adolescencia pegados a un walkman con Nirvana o Loquero a todo lo que da, me encuentro entrevistándolos para la nueva edición de Cintas Originales.
-Ya teníamos un demo que habíamos grabado cuando tocamos en un programa de radio, pero era altísimo garrón, así que decidimos buscar un estudio y grabar de vuelta, el año pasado. El nombre que le quedó fue El Cuco está en la casa. Lo estuvimos presentando desde entonces, y este año tratamos de buscar algo un poco más grande y nos la jugamos. Tocamos con Bulldog y a la gente la gustó, sonó todo lindo, quedamos muy contentos. Después tocamos en capital, en mayo, una de nuestras mejores fechas, o eso dicen; nosotros teníamos cerveza libre. Ahí repartimos algunos CDs y la aceptación fue buena. Ahora el 25 de junio volvemos a Buenos Aires y el 2 de julio acá. Ahí vamos a parar un poco y nos vamos a dedicar a grabar nuevo material.
-Nos gusta tocar afuera, hay mucha gente que nos hace el aguante. Nosotros organizamos un transporte y vamos con ellos. También mucha gente que nos ve la primera vez y se copa, nos pone firmas en el Facebook o cosas así. Todos esos detalles nos hacen muy bien como banda y les queremos agradecer a todos los que hacen esto posible.
Sin dejar de agradecerme a mí también por haberme acercado por la nota, no dejo de pensar en el futuro de esta banda, que a pesar de lo agresivo de sus acordes de quinta, pone a la música y a su gente delante todo, esperando acabar en los anales del punk nacional para siempre.
Álvaro Sisti Ripoll
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