Fieles Sobrevivientes: El punk rock como elección de vida

Hay bandas que viven en el under como un modo de vida en el cual desarrollar sus personas, y otras que sobreviven porque quieren en realidad llenar estadios, giras mundiales, drogas a montones y fans. Hay grupos que fueron raptos de juventud y otros que son la consecuencia lógica de la vida de cada persona que lo integra. Existen rockeros que se piensan para salir en los medios masivos de comunicación siendo referencia adolescente eterna y hay quienes se divierten con su gente e invitan a los que pasan para que vean lo que piensan de la sociedad en la cual vivimos.

La referencia a Fieles Sobrevivientes para aquel rockero citadino que ha superado la nariz de los amigos es casi obligada. Es imposible no saber de ellas, del cuarteto que está girando y con ganas de salir a hacer danzar desde el año 1994. Más de 16 años, con sus breves lapsus, la banda continúa saliendo a mostrar que le sobra ovarios para cantarle al mundo que ellas están y no se van a callar. A los que buscan una dama educada y sumisa que vaya a misa, acá las pibas van a dejar boquiabiertos a más de uno.

Aprovechando la tecnología, le propuse a Valeria, baterista y la fiel sobreviviente más longeva en el grupo (Spinal Tap se equivocó con ella, no explotó), para que cuente sin mucha estructura premeditada el estado actual de la banda, cuáles eran su proyectos y qué se traían entre manos en este viejo nuevo siglo XXI.

“Estamos en el momento de ganas de volver a los escenarios platenses... en tanto la grabación quedó en un impasse, por las complicaciones a nivel personal que tuvo cada uno de nosotros el año pasado, pero creo que es la idea de todos volver a ella para plasmar lo que venimos haciendo. Llevamos ya un par de años con la formación nueva y nos parece interesante mostrar, a partir de un demo o lo que sea que salga, el nuevo sonido y los nuevos temas.

Seguimos en la vorágine de componer. Nos demanda más tiempo de lo deseado, pero lo estiramos según sea lo necesario para quedar conformes y gustosos de lo que hacemos... estamos viejitos y bastante exigentes con nosotros mismos. Así que hasta que no nos satisface el producto, no paramos.”

A su vez, agrega: “Estamos muy contentos con lo que está resultando. Los temas tienen la pretendida fusión de estilos que nos habíamos propuesto, aparecieron melodías que hacen de ellos alguna que otra canción. La temática encierra cosas más personales, algo introspectivo, ¡¡¡que está buenísimo!!! Nos permitimos salir del formato clásico del punk de vez en cuando... pero también nos invade la necesidad del escupitajo punk, letras más sociales, que fue lo que siempre nos caracterizó, y acordes bien rústicos. “Cortito y al palo”, como una vez calificaron en un diario lo que hacíamos, allá lejos y hace tantísimo tiempo.

Creo que estamos en uno de los mejores momentos, con ganas de seguir mostrando lo que pensamos de nuestra realidad compartida, de nuestras propias experiencias, buenas/malas, dolorosas/festivas, y lo que sea que nos inspire a cada uno”.

También ellas, al estar hace tanto tiempo, deben haber buscado nuevos móviles para poder salir a los escenarios y Valeria nos dice: “Hoy salir a tocar encierra el deseo de mostrar lo que pensamos sobre muchos aspectos de la vida, intentamos hacer pensar a quien nos quiera escuchar algunas cuestiones para no quedarnos en la simple queja y activar desde donde podamos. La protesta, sé que cada uno desde su lugar puede ayudar a cambiar las condiciones en las que estamos viviendo”.

- ¿Cuánto cambió entonces sería la cuestión?
Valeria: “En un primer tiempo, salir a tocar era para divertirnos y compartir con amigos un escenario. Hoy, y creo que en esto se juega mucho la edad y las experiencias vividas en todos los planos, salir a tocar implica provocar movimientos en los que nos escuchan y en nosotros mismos. Estoy convencida que por la música se puede conseguir la apertura de conciencias. A mí me pasó en los tiempos adolescentes. Escuchar a mis héroes decir tantas cosas que calaron hondo en mí y me despabilaron, me llevaron a tomar posición frente a muchas temáticas y a crear una ideología”.

-¿Cómo entienden a lo under? (si se lee que la industria del rock dice muchas veces que el under es un estadío de tránsito)
Valeria: “Es un término complejo y me parece un tanto manoseado, sobre todo por la industria, por esto que decís de ser un estadío de tránsito.
Hay bandas que elijen estar por fuera del mercado que esta industria plantea, elijen no meterse en un circuito comercial, porque creo que puede implicar la renuncia a una forma de hacer y escribir música. Vivir bajo presiones, tocar en lugares donde se pierde el contacto directo con el público que en definitiva es lo que nos lleva a seguir haciendo lo que nos gusta y de la forma que nos gusta.

Yo entiendo al under como una elección. Como te dije anteriormente, como una forma de vivir la música sin condicionamientos, pero también creo que esto es una decisión de cada banda. Muchas hacen hasta lo imposible para entrar al mercado, radio-televisión-discográficas-etc, pagan y resignan un estilo para estar acorde a lo que gusta en estos tiempos. Yo prefiero lo independiente, movidas un poco alejadas de estos circuitos establecidos, es una forma también de abrir otros espacios para tocar y que te escuchen”.

Cuando el rock se plantea a sí mismo como una cultura hablando de cultura rock, ya sea en el marco de lo juvenil o en el marco que cada cual le quiera dar, hay vida más allá de lo que ven los ojos y de lo que pauta la sociedad. Hay gente, seres humanos ellos, como vos o como cualquier otro, que no se resigna, que hace el camino y que decide escupirle en la cara a lo establecido. Las Fieles Sobrevivientes son una de esas bandas que trascendió a ellas mismas y continuarán el tiempo que ellas decidan hacerlo burlándose, bailando y cantando a su modo y forma.

www.myspace.com/fielessobrevivientes

Bruno Barletta